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Tuesday, May 13, 2008

El complejo de inferioridad

El complejo de inferioridad

Permalink 25.10.07 @ 13:56:10. Archivado en Sobre el autor

Si hay un complejo de inferioridad es consecuencia de un proceso, principalmente económico. En lo más profundo de vosotros, para vosotros mismos, el vasco es el símbolo del capital y vosotros lo sois del trabajo. Son tantos siglos de privilegios ocupando los mejores puestos en la administración, en la iglesia y en el ejercito que los españoles parecéis tener la superioridad vasca grabada en el instinto.

Es un hecho objetivo, no es que el vasco se considere superior al español, es que el español considera superior al vasco. Y contra esta neurosis es muy difícil convertir al español en aliado de los no-nacionalistas. De hecho resulta mucho más fácil lo contrario, lo que vemos todos los días: el acomplejado español aliado del nacionalista, e incluso diciendo de sí mismo que es vasco.

Tengo que reconocer que tampoco hay mucho vasco capaz de renunciar al status de superioridad que los españoles espontáneamente le conceden. Es más, suelen reforzar su autoimagen vasca para satisfacer a sus aduladores. Casos extremos como ese idolatrado icono del PSE, Mario Onaindia – no le conocía y tal vez esté siendo injusto - , pero al final de su discurso ciudadano siempre encontraba una cuña para un colectivismo de chichinabo, y para no renegar de su pasado terrorista. En esto de la glorificación iba de la mano con sus propios adoradores. Mario Onaindia reforzaba su imagen con toscas camisas rurales, y ásperos jerseys de cuello vuelto hasta hacerlo similar al tópico de rudo, tosco… la imagen sobreidealizada que los españoles tienen de lo vasco: el olentzero. Y los españoles se agachaban a su paso. Era en cierto modo un prisionero del halago, de la imagen que los españoles idolatran. Le daba a la plebe lo que la plebe pedía.

Recuerdo también a Felipe Gonzalez rememorando la figura de Ramón Rubial con palabras que describen al tópico vasco noble, sencillo y tosco. ¿Pero este tipo conoce a los vascos?

En los años en que trabajé en Madrid a mí también me ocurrió. Estaba allí en una ciudad extraña en la que apenas conocía gente. Y me venía una compañera de trabajo y me decía que los andaluces eran unos falsos y que un vasco era un amigo para toda la vida, que éramos gente noble…. y me daba unas magdalenas. Y yo encantado. Es muy difícil renunciar y no aprovecharse de este privilegio que los propios apañoles te conceden.

El español es prisionero de esta imagen del vasco. Y claro, nosotros nos dejamos querer mientras ejercemos de lo que realmente somos: vulgares aldeanos avariciosos. Y aprovechamos la idolatría del español para robarle los cuartos con la navaja del Concierto Económico. La avaricia está en nuestro carácter y en la del español hacer el ridi. Y, por lo que veo nos complementamos perfectamente. Todos contentos. Los únicos que protestan son los catalats. Los catalanes, se lo he escuchado a Pujol bastantes veces, envidian está adoración irracional de los españoles por lo vasco. Y ahora ellos han decidido comportarse como vascos para ver si se convierten en objeto de adoración de los españoles. Pero no. No les va a salir bien. Hay que camuflar mucho las intenciones con discursos etnicistas y a los catalanes se les ve a la legua que a ellos sólo les importa la pasta. El mismo español que es capaz de consentir a un vasco los mayores privilegios tiene al fenicio catalán no como un igual, sino como un inferior.

A ver ¿por qué no nos íbamos a aprovechar de esta patología de los españoles? La avaricia al fin y al cabo es una cosa bastante más natural que el problema profundo que tienen los españoles consigo mismos. Unos tipos con la autoestima colectiva por los suelos.

El español es incapaz de ningún tipo de autoestima porque jamás se ha sentido participe de el propósito colectivo que debería ser su país, España. Y en el fondo envidia a los vascos, su orgullo. Un orgullo del que los vascos carecen pero que como el español lo imagina, nosotros representamos este papel porque nos resulta muy rentable.

*En este mismo sentido de la sobrevaloración patológica de lo vasco… Todavía no se ha estudiado la admiración a un equipo racista que ha existido y todavía existe en toda España: el Athletic de Bilbao. El equipo con más peñas en toda España. Yo aunque no me gusta el fútbol, desde hace años soy del Madrid. Todo sea por chinchar y alegrarme cuando ellos se entristecen.

(Fin de la 3ª parte. Y ahora viene la 4ª que es la más interesante)

3 Comments:

Blogger García Francés said...

D. Benjamíngrullo, perdón por el retraso.

¿Donde está el Punto G? --dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es el punto G? ¿Y tú me lo preguntas?
El Punto G... eres tú.

Un abrazo, querido.

January 8, 2010 at 2:25 AM  
Blogger Sociópata said...

Muy buen texto, no puedo hacer más que darte la razón. Aquí un gallego con extensa familia vasca, y con la "desgracia" por tanto, de haber nacido en Galicia y lo que ello conlleva.

Que aqui nadie responde con una jodida pregunta cojones! En fin, los putos convencionalismos. Saludos del ignorante gallego al noble vasco.

January 14, 2010 at 4:03 AM  
Blogger Lebato (y Muniadona) de Mena said...

Hola, Por lo menos en las Merindades de Burgos suelen pasar un poco de eso. De hecho, ya les gustaría a los bilbainos ser iguales que los Merindeños.

September 4, 2013 at 1:01 PM  

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